Fármacos para adelgazar agonistas GLP-1 ¿Existe riesgo de pensamientos suicidas?

Agonistas GLP-1 y sus efectos negativos sobre la salud mental.

Son seguros, aprobados por la EMA (Agencia Europea del Medicamento), con bajo riesgo de hipoglucemia, que reducen el peso y con beneficios cardiovasculares y renales demostrados por diferentes estudios independientes. En apariencia todo indica que los medicamentos agonistas del receptor GLP-1, algunas de cuyas denominaciones comerciales son “Ozempic” (semaglutida), “Saxenda” (liraglutida) o “Wegovy” (semaglutida), son perfectos para controlar la diabetes tipo 2, adelgazar e inclusive, reducir la ingesta de alcohol. Si también el alcohol.

“En apariencia todo indica que los medicamentos agonistas del receptor GLP-1… son perfectos para controlar la diabetes tipo 2, adelgazar e inclusive, reducir la ingesta de alcohol”

¿Pero que posible efecto adverso sobre la salud mental no declarado esconde este tipo de fármacos?

Los fármacos agonistas GLP-1 están especialmente indicados para el tratamiento de la diabetes tipo 2, de hecho es el origen de su desarrollo. Pero han resultado ser unos excepcionales inhibidores del apetito, lo que ha provocado una demanda increíble que casi ha llevado a las farmacias al desabastecimiento, con el consiguiente problema para los pacientes diana originarios del medicamento.

Famosos como Elon Musk lo han apoyado y otros lo han consumido con un objetivo, como Kim Kardashian que lo empleó para poderse enfundar el famoso vestido de Marilyn Monroe. Todo ello conlleva una impresionante repercusión mediática.

“Famosos como Elon Musk lo han apoyado y otros lo han consumido con un objetivo, como Kim Kardashian…”

Primero, de forma breve y sencilla, vamos a explicar que son los agonistas GLP-1. Un agonista es una sustancia que se une a un receptor celular, siendo en este caso a una hormona intestinal generada de forma natural en unas condiciones de necesidad concreta. La necesidad en este caso es la estimulación de la secreción de insulina dependiente de la glucosa y la biosíntesis de insulina, la inhibición de la secreción de glucagón y del vaciado gástrico, y la inhibición de la ingesta de alimentos. Llevando esto al lenguaje de todos los días podemos resumir que nuestro organismo genera una sustancia necesaria para la secreción de insulina y que sintamos sensación de saciedad. Esa sustancia puede ser generada o no, según el organismo valore su necesidad, pero ahora tenemos la opción de introducirla en forma de fármaco. Esta explicación ha sido muy simplista, pero resume cual es el efecto del medicamento.

Pero no todo es de color de rosa. Es un medicamento que ha sido diseñado con un propósito concreto y que se receta para dicho efecto, diabetes tipo 2 provocada por la obesidad de tipos 2 y 3, según la empresa farmacéutica que, a su vez indica textualmente “cuando el ejercicio y la dieta no son suficientes”. En otros casos directamente para tratar dichos tipos de obesidad. Es decir, paliar males mayores que los efectos adversos que pueda generar el fármaco que, por cierto, recomiendo no leer, nunca en ninguno.

La alarma ha saltado por un posible, siempre posible, efecto adverso vinculado con ciertas ideaciones suicidas y pensamientos de autolesión manifestadas por pacientes adscritos al tratamiento con el fármaco. La investigación ha sido iniciada en Islandia y ha sido trasladada a la EMA en el formato de procedimiento señalado.

“La alarma ha saltado por un posible efecto adverso vinculado con ciertas ideaciones suicidas y pensamientos de autolesión”

Es un extremo muy difícil de concretar ¿Por qué? Son 150 los casos registrados (el número ha subido a partir del estudio inicial) y requiere un estudio exhaustivo de cada caso concreto. Hay que saber de forma exacta la condición médica subyacente de los pacientes afectados y la farmacodinámica inducida en todos ellos.

Si se resolviese positivamente, teóricamente en noviembre de este año, no significa que haya que retirar el fármaco o limitar su prescripción, simplemente habría que incluir este efecto adverso en su prospecto. Nada más. Son buenos medicamentos con una afección real sobre 20 millones de pacientes al año.

“Parece escandaloso pensar que en un prospecto pueda aparecer como efecto adverso la siguiente leyenda “Puede inducir pensamientos suicidas y de autolesión” pero es más común de lo que parece.”

Por ejemplo, muchos antidepresivos de uso transversal como los ISRS, bueno, en general todos los antidepresivos, empleados por millones y millones de pacientes a nivel mundial, rezan en sus prospectos frases como “Si tiene pensamientos suicidas o de autolesionarse en cualquier momento, contacte inmediatamente con su médico o vaya al hospital más cercano”.

De hecho, la FDA, que es como la EMA en Estados Unidos, ha aprobado como medicamento para adelgazar el Bupropion, que a su vez es antidepresivo y que también advierte del posible riesgo de pensamientos suicidas.

“La conclusión de todo ello es que los fármacos para adelgazar han de ser prescritos para el objeto para el que han sido concebidos y ser administrados con cautela y seguridad.”

Para “perder algún kilito o kilitos” hay que realizar una reeducación alimentaria y realizar ejercicio. Las dietas estrictas y la administración de medicamentos o “pastillas o productos milagrosos” producen, en muchos casos, recuperación del peso perdido en pocas semanas y… Una gran frustración por la percepción de fracaso.

1 comentario
  1. Noelia
    Noelia Dice:

    Wow ¡Qué interesante!

    La ciencia avanza mucho y hay que tener cuidado, desconocía que este tipo de fármacos podían inducir a pensamientos suicidas.

    Gracias por la información🤗

    Responder

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